26 octubre 2007

MENTIRA




Yo, como la gran mayoría de gente de nuestra generación, crecí en la ignorancia y la mentira. Y no me refiero a los Reyes Magos, no. A mí los Reyes me gustaban. Tres ricachones solteros entrando a escondidas en mi casa... si por mí fuera, seguiría dejando las ventanas abiertas de par en par.

No, el tipo de mentiras que se inventaban en mi casa era más devastador. Por ejemplo, un día mi padre decidió que jugaríamos a piratas. A mí, como capitana del barco, me correspondió el honor de llevar parche. Hasta un parche de verdad me había comprado el tío... qué guay. Y así jugamos a piratas todo el día. Y al día siguiente. Y al otro. Mis hermanos se cansaron de jugar pronto (eran simples marineros). Yo, como me habían dado el puesto de jefa, pues tardé más en decidir que ya valía de jugar. Y allí es cuando me enseñaron una nueva palabra: estrabismo. Seguí llevando parche dos años más. Cada vez que veo un pirata me pica el ojo. Habrá gente a la que le picará el chirri viendo a Orlando con las gorgueras (dícese de los volantes de la camisa); a mí lo que me pica es el ojo.

Después del parche, y visto que mi “apertura de miras” continuaba (hoy ser abierto de miras es una virtud, pero antes se ve que no) me dijeron que me iban a dormir, que me iban a cortar no sé qué en el ojo, que no me preocupara que no dolía, pero que, por si acaso, me comprarían un pijama nuevo (“para enterrarme mona”, pensé yo). Como no me lo creí y me negaba a ir al hospital, me prometieron que después de la operación... ya no tendría que llevar gafas!!! Y ahí sí, me convencieron, porque yo nunca quise ser una niña con gafas. Todo el mundo sabe que las niñas con gafas son repelentosas.

Como podréis imaginar, lo de “después de la operación” era una frase incompleta. La realidad era “después de la operación, cuando hayas vivido algunos años y te mueras, te quitaremos las gafas”. Allí sigo, esperando.

Nuestra infancia está repleta de mentiras, de verdades a medias... Algunos ejemplos:
. "Tranquila que no te va a doler, ni lo vas a notar" (ya... y ¿por qué me miráis con cara de angustia y papá está empezando a tomar posiciones para inmovilizarme las piernas?)
. "Yo de joven viví en la clandestinidad" (que debía ser un sitio muy frecuentado por nuestros padres, vamos, como la Granja Anita, pero de antes de la Transición)
. "Yo de joven corrí delante de los grises" (los grises debían de estar super ocupados, todo el día encorriendo futuros padres carcas...)
. "Si te muerdes las uñas se te hará un agujero en el estómago" (no, mamá, con las uñas no. Con el alcohol sí, pero el agujero me saldrá en el hígado)
. "Cómo sabes que no te gusta si no lo has probado" (tampoco he probado los excrementos de perro y sé fehacientemente que no me gustan)
. "Esa estrella que tintinea allá arriba es el yayo, que te quiere mucho" (esa estrella es un helicóptero y por eso chispea. Y si el yayo está allá arriba... ¿para qué coño vamos al cementerio todos los años? ¡Tendríamos que ir a la luna!)
. "Eres la más guapa de tu clase" (esto dicho a una niña que llevaba gafas de culo de vaso y parche en el ojo, además de zapatos ortopédicos. Parecía la hija bastarda de Frankenstein y la señora Lavadora. Hasta yo me daba cuenta de que no era precisamente la más guapa de la clase)
. "Las bragas de perlé son más cómodas" (en dos palabras: mentira cochina)
. "Hay mirar antes de cruzar"... Bueno, esto sí que era cierto, pero tantas mentiras me habían convertido ya en una niña súper desconfiada. Me parecía que hasta los coches tenían que ser más listos. Ahí era yo la que me equivocaba. Por eso me atropellaron, supongo.

Vamos, que se pasan los diez primeros años mintiéndonos como a tontos y luego les extraña que no confiemos en ellos.

Me voy a acabarme la sopa, que si no los Reyes no me traerán nada en Navidad.

Los Reyes lo ven todo. Lo saben todo. Igual que Dios. O que el CESID.


9 comentarios:

burbuja dijo...

JA! Panda de mentirosos. Encima conforme vas creciendo las mentiras van cambiando a vamos a hacernos los jóvenes y del yo nunca salía a tu edad pasamos al menudas juergas que me he pegado yo y del no te vas a dormir por ahí a pues una vez tu padre y yo nos escapamos a Lisboa y se incendió el hotel y del las drogas son malas a dile a tu primo que me llame que le tengo que pedir una cosa!! No sé que es peor que nos mientan o que se sinceren.

Spanish Johnny dijo...

"Si te tocas mucho la cola se te quedara piquiñina" (sic)

buffy dijo...

Eso tus padres Burbu... los mios siguen igual, y además nunca han corrido delante de los grises, ni han echo escapadas pre-matrimoniales... ¿Será que me siguen mintiendo??

OaBy dijo...

Lo peor de la casa del pobre era que te dijeran que, si te portabas bien, los reys te traerían muchos regalos. Y luego el hijoputa del niño de enfrente, que parecía engendrado por un chacal y cuyo padre tenía un hotel, te restregaba por la cara que tenía un Atari ST, una bici de montaña y un Scalextric, mientras a tí, que habías sido tan bueno que dabas asco, tenías un par de calcetines, una caja de lápices "Alpino" y un "Superhumor" de Mortadelo, Rompetechos y Pepe Gotera y Otilio. ¿Cómo no me iba a hacer republicano, con semejante mierda de Reyes Magos?

HombreRevenido dijo...

¿Y cómo diferenciamos la mentira de la literatura fantástica?
Los padres ayudan al principio y luego se dedican a confundir. Son como ese típico personaje de las películas de intriga que al principio es bueno, luego sospechas que es malo y al final vuelve a ser bueno.

Enorme reflexión

Agatha Blue* dijo...

Había otras mentiras muy extendidas entre los padres:

"No hay en el mundo dos hermanas que discutan tanto" (dirigido a mi hermana y a mí cuando discutíamos a voz en grito)

"Ven... que no te voy a pegar"

"Cuando lleguemos te compraré un helado" (Puñetera mentira que conseguía que mi hermana y yo fueramos andando a cualquier lugar... causalmente nunca había dinero suelto para comprarnos el prometido helado)

Yo creo que el día que eres madre, te dan un librito con estas y otras célebres frases...

Como dijo la adorable Mafalda a su madre:

"Eso de "me tienes que hacer caso porque soy tu madre" no tiene sentido, yo soy tu hija y nos licenciamos el mismo día"

la maru dijo...

Alguno de los que opináis aquí sois padres, madres o abuelos? Ya veremos nosotros qué mentiras y demás desvaríos tenemos que contar a nuestros hijos para que nos hagan caso. Con qué cara les pondremos hora de llegar a casa? Además, nuestros padres eran jóvenes cuando nosotros eramos niños, podían justificar la mentira debido a su inmadurez e inexperiencia, pero nosotros...

OaBy dijo...

Maru> a este ritmo no seremos padres, sino directamente abuelos

Mon dijo...

Yo oía: Si te masturbas, te saldra pelo en la palma de la mano(imagináis? el hombre lobo tendría el brazo como Rafa Nadal...) pero la mejor fue: "si te masturbas, se te va a secar la columna vertebral...)

Vuestro blog es genial. Entré por casualidad y me lo he puesto en favoritos...

ramonsalgado2007.blogspot.com