16 julio 2007

MI VIDA ERES TÚ

No, no es un declaración de amor. Es el comienzo de una canción que hizo furor a mediados de los noventa. Concretamente, la sintonía de inicio de la telenovela “Cristal”. Y así, ambientados, paso a explicaros las maravillas del género más popular de la televisión de este país que, como ya imaginaréis, son las telenovelas, comúnmente llamadas “drama” (aquí a todas las artes escénicas les llaman “drama”).

Las telenovelas aquí son bastante cortas, de unos veinte episodios, cada uno de veinte minutos o menos. A veces son más largos los títulos de crédito que el episodio en sí. Todas son de temática amorosa, normalmente triangular. Siempre es un tío que se debate entre dos tías. Las tías suspiran por él y, en un fiel reflejo de la realidad nacional, al final siempre le acaban perdonando los deslices, o los matrimonios precedentes o los compromisos preestablecidos.

Hay un punto argumental que se repite en todas y cada una de las telenovelas: la prueba del Sida. Al menos un cincuenta por ciento de los personajes se hará el test en un momento u otro de la serie. Cada episodio tiene al menos una escena de ese tipo. Y son siempre iguales: música dramática de la muerte y el interesado que, sentado en una consulta (entendiendo como consulta una habitación con las paredes blancas, una mesa y dos sillas. No camilla, no armario con medicamentos, no nada), recibe el resultado del test. Nunca se oye lo que el médico le dice (creo que es porque aquí nadie tiene ni la más puñetera idea de cómo se tiene que hacer el counselling que el gobierno ha establecido que se debe seguir en estos casos), y tienes que adivinar el resultado a partir de la reacción del paciente. Llantos desesperados: positivo. Alivio y sonrisilla: negativo.

Como os digo, esto se repite en todas y cada una de las telenovelas. Siempre que los personajes van a un hospital, es para hacerse la prueba del Sida. Nunca se hacen test de embarazo, ni pruebas de heces, sólo del Sida. Que tampoco tiene mucho sentido, porque desde el principio de la novela ya sabes quién tendrá Sida y quién no. Los que fuman, acaban siendo positivos. Siempre. No acaban siendo tuberculosos (mucho más lógico), acaban siendo seropositivos. Porque aquí la gente mala, como ya he dicho alguna vez, fuma. Si además de fumar, frecuentan los night clubs, seguro 100% que acabarán pillando el Sida. Los night clubs que salen en estas series son como discotecas. Pero para los malos y los descarriados de la vida. Las chicas malas de estas series, son malas porque van a los night clubs. Las chicas buenas son las que perdonan al marido que se fue de parranda con la chica del night club. La novela se acaba siempre antes de que la chica buena se vaya a hacer la prueba del Sida y descubra que su marido la ha contagiado después de haber estado con la del night club. Este tipo de circunstancias nunca se dan en las novelas, porque equivaldría a decir que hay gente que, sin comerlo ni beberlo, se pilla el Sida, y aquí todo el mundo sabe que el que tiene el Sida es porque algo habrá hecho...

Eso sí, mucha prueba y mucha tontería, pero condones no sacan nunca. En estas telenovelas se ve que la gente es bastante tonta, y antes que comprarse un condón, pues se va a hacer la prueba del sida cada semana, que total, es gratis. Y con música de fondo.

Las casas que salen en las novelas son bastante middle class. De barro pintado, paredes casi rectas, y todas con el sofá que Irene Alcántara (Cuéntame) no dudaría en robar. Encima del sofá, inevitablemente, tapetes de ganchillo. Las familias de este país están pasando ahora esa etapa en la que necesitan bordar todo lo que sea blanco. Y necesitan cubrir todos los muebles con un tapete. Hasta la tele y el DVD. Que tiran un escupitajo, pues le ponen un tapete debajo. Los sofás, eso sí, son nuevos. A veces salen con el plástico de la tienda sin quitar. No es un olvido. Nadie le quita los plásticos a los sofás. Duran más. Si la casa es de la chica buena, tiene un cuadro de la virgen en la pared. Si es de la chica del night club, en la pared no tiene nada. Por mala.

No todas las telenovelas son de temática urbana. Hace poco pasaron una de temática “komche”, aunque los komche estaban muy mal caracterizados. Llevaban camisetas Adidas. Los niños dijeron que un Komche nunca, nunca se pondría una camiseta Adidas. No las venden en el countryside.

En esta novela, el argumento se basaba en dos chicas a las que todos los chicos del pueblo pegaban indistintamente en un momento u otro de la novela. Además de pegarlas, también las violaban de vez en cuando, pero como aquí son tan eufemísticos no se quitaban ni los calcetines, por lo que no podría decir con seguridad si las violaban o no. Eso sí, a la chica mucha gracia no le hacía. Cuando no pegaban a las chicas, los chicos se pegaban entre ellos. Con bastones. Como digo, era poco creíble, porque, además de las camisetas, en toda la novela no salía ni una cabra ni una vaca, y todo el mundo sabe que los komche, en su ambiente natural, están rodeados de ganado.

Como podéis imaginar, la calidad técnica de las novelas estas es asombrosa. De mala. Yo pensaba que no las entendía porque eran en amárico. Pero es que nadie las entiende, porque el sonido está demasiado distorsionado. El montaje es bastante epiléptico y con muchos efectos digitales, como los vídeos con los que el Hotel Montearagón obsequia a los que hacen los banquetes allí. En un mismo episodio usan todas las cortinillas (paso de una escena a otra) que les permite el ordenador. Si yo hubiera hecho una cosa así en la universidad, digamos finamente que me habría ahorrado los 20 euros que tienes que pagar para que te den el diploma.

Los títulos van en sintonía con el carácter nacional: son ligeros, sin demasiados dramatismos, tipo “Amor hasta la tumba”, “Perdida” o “Tiempo para el amor”. Y siempre, siempre tienen moraleja. Si fumas, te mueres de Sida. Si vas al night club, acabarás fumando, y te morirás de Sida. En estas novelas todo el mundo se muere o de Sida, en accidentes de coche o asesinados. Llamativo, en un país en el que, si te da una apendicitis en el 80% del territorio nacional, también te mueres. Pero esto, como tantas otras cosas, no sale en la tele.

P.D: Como ya no corro el riesgo de hacer demasiado largo el post (lo es de por sí), aprovecho para dar las gracias a todos los que tenéis la paciencia de leerme/leernos. Gracias también a los que nos linkaron y bienvenidos los nuevos lectores (dentro de poco ya podremos llenar una furgoneta con todos nuestros seguidores!!!)


7 comentarios:

burbuja dijo...

Conociéndote, y desesperada cómo debes estar porque en el África profunda no tengan el Tomate, que bastante tienen ya con tó lo suyo, te imagino totalmente enganchada a esas telenovelas.

OaBy dijo...

Esa idea de que, si fumas, coges el SIDA, resulta tentadora usarla para un corto. Y los fumadores pasivos, "sólo" serían portadores.
Por cierto, ¿os acordáis de Doña Adelaida, aquella gorda que comentaba los episodios de Cristal a lo "verdulera style"?

burbuja dijo...

buff!! que duro! y el tío que cantaba con el pañuelo/bufanda ese? aún tengo la imagen de primo mayor encerrándose en una habitación para que nadie lo viera enganchado a la serie e imitando al tipo ese.

buffy dijo...

Tu primo mayor veía Cristal???? No me lo imagino...

Yo de lo que me acuerdo es del teatro que hicimos en ingles de un capitulo de "Cristal", Kaktus hizo como 4 papeles diferentes.

burbuja dijo...

Siii flípalo cuando llevaba el pañuelo levi’s rojo al cuello, el flequillo tapándole un ojo y la camisa blanca 3 tallas más grande y medio pecho fuera. Eso sí ahora todas las fotos de la época están desparecidas. Por entonces no le conocíais.
Es verdad! No me acordaba del teatrillo. Que bueno!!

Pitxi dijo...

Yo solo recuerdo que eran interminables , cuando llevaban 234 capitulos yo decia, pero no se ha muerto cristal ya????, lo del tipo de la bufanda, lo mejor era la imitación de martes y 13 con un rollo de papel higienico haciendo las veces de bufanda

Ankami dijo...

Hola Kaktus. Estamos encantados de haberte encontrado. Muy interesante el post sobre los dramas.
Tienes razón que parece, tal como están las cosas, no parece fácil llegar al 100% de cobertura de retrovirales para los seropositivos. Pero lo que sí nos da la sensación, en dos viajes que hemos hechos a Addis Abeba, es que entre la gente está calando las campañas, y nos ha parecido que se empieza a ganar una batalla importante: el rechazo que provoca la ignorancia está cambiando. Tus tres años de experiencia en el país, sin duda te darán una visión más certera. En cualquier caso, ojalá el hecho de que se fijen objeticos les obligase a cumplir aunque sea la mitad.
Por cierto, ¿ya no estás en Etiopía? ¿Qué hiciste allá? ¿Viviste en Addis Abeba' ¿Conoces a españoles y gallegos que aún estén allá?
Un saludo y muchas gracias por escribirnos y seguir nuestro blog.
Serguiremos leyendo el tuyo, sin duda.